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Pequeños parásitos, grandes pérdidas:
Cada cuánto debes desparasitar tu ganado?
En ganadería, algunos de los problemas que más afectan la productividad no siempre son visibles a simple vista. Los parásitos internos y externos pueden comprometer progresivamente la salud, el bienestar y el rendimiento de los animales.
Por esta razón, un programa de control antiparasitario estratégico es una herramienta importante para mantener animales saludables y proteger la productividad del hato.
¿Parásitos internos o externos? Aprende a diferenciarlos
Los endoparásitos son aquellos que viven en el interior del animal. Entre ellos encontramos nematodos gastrointestinales, tenias y fasciolas. Dependiendo de la especie y del nivel de infestación, pueden ocasionar pérdida de condición corporal, anemia, diarrea, menor aprovechamiento de nutrientes y reducción del desempeño productivo.
Los ectoparásitos, por el contrario, se encuentran sobre la superficie del animal. Garrapatas, piojos, ácaros y diferentes especies de moscas forman parte de este grupo. Además de provocar irritación, estrés y lesiones, algunos pueden actuar como vectores de agentes causantes de enfermedades.
¿Sabías que…?
Un animal puede presentar una carga parasitaria importante sin mostrar signos evidentes durante las primeras etapas.
Por eso, esperar a observar animales delgados, débiles o con una infestación visible no siempre es la mejor estrategia. La prevención y el diagnóstico oportuno pueden marcar la diferencia.
¿Cada cuánto se debe desparasitar el ganado?
Esta es una de las preguntas más frecuentes, pero no existe una única frecuencia adecuada para todos los hatos.
Como referencia general, algunos programas pueden contemplar el control de parásitos internos cada 3 a 6 meses, mientras que determinados parásitos externos pueden requerir controles más frecuentes, incluso cada 1 a 3 meses.
Sin embargo, estos intervalos no deben utilizarse como una regla fija.
La frecuencia debe determinarse considerando la región, época del año, clima, sistema de producción, edad de los animales, manejo de potreros, nivel de infestación, diagnóstico parasitológico y antecedentes de resistencia.
Más desparasitación no siempre significa mayor protección
El uso indiscriminado de antiparasitarios puede convertirse en un problema.
Aplicar dosis incorrectas, utilizar productos sin un diagnóstico previo o repetir inadecuadamente determinados principios activos puede favorecer la aparición de resistencia antiparasitaria.
Esto ocurre cuando una población de parásitos desarrolla la capacidad de sobrevivir a un tratamiento que anteriormente resultaba efectivo.
Por eso, el objetivo no debe ser simplemente “desparasitar más”, sino controlar mejor.
La clave está en un control estratégico
Un programa eficiente debe integrar diagnóstico, tratamiento adecuado, dosificación según el peso, manejo de potreros, higiene, seguimiento de resultados y uso responsable de los antiparasitarios.
También es fundamental respetar las indicaciones de cada producto y sus correspondientes periodos de retiro.
En DMAVET creemos que prevenir también es producir!!!!!!
Un adecuado control parasitario contribuye al bienestar animal, mejor desempeño productivo y reducción de pérdidas económicas, además de ayudar a preservar la eficacia de los antiparasitarios disponibles.
Pequeños parásitos pueden ocasionar grandes pérdidas.
Detectarlos y controlarlos a tiempo puede hacer una gran diferencia en tu producción.
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